A me comenta, luego del envío diario de fotos de pugs o boston terriers, que quiere ir al zoológico. Pienso, siempre lo pensé, que los zoológicos son una chotada. Animales encerrados y tristes, olor a bosta, niños con las manos pegoteadas, madres desoladas, vendedores de alimentos para animales y humanos todo en el mismo carrito, el vendedor de los monitos con imanes en las patas y un alambrecito para hacerlo caminar, entre otras cosas desagradables.Los animales permanecen distantes del otro lado entre aburridos y desesperados porque les tiren ese pedazo de alimento balanceado que en definitiva no van a disfrutar.
Odio el zoológico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario